el amor se disuelve en soledades
la promesa se aleja y adelgaza
en esta ola siniestra que revienta en el umbral
que no quiero traspasar.
Y rápidamente lo que fuera el opulento despilfarro de las horas
alcanza con brío severo al optimista
quien impaciente contaba los minutos que faltaban
para lo que nunca iba a ser
por más gentíl mano que entregara sin reservas
quedando herida, quedando vacia.
Y así, hoy en el esquema triste de una vida sin sentido
abrumada la mente se pasea en solariegas remembranzas
Compacto cuerpo de vivencias y caricias
que hoy acotan invisibles un tiempo y un espacio
mortecino caleidoscopio de ruinas
devastado paraje de cenizas
triste residuo de nosotros
Y así voy arrojando a la pira de mi alma
las ya pocas corduras de mi mente
para mantener viva tan solo un poco más
la débil flama que enarbola
lo que ya es mi credo:
el amor no ha muerto
solo estás ausente.